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Viñedo perteneciente a una viña certificada bajo el Código de Sustentabilidad del Sector Vitivinícola Chileno.

Más del 80% de las exportaciones de vino embotellado ya están representadas por viñas certificadas en sustentabilidad

Con 92 viñas certificadas que representan más del 80% de las exportaciones de vino embotellado, el Código de Sustentabilidad continúa evolucionando e invita a nuevas empresas a sumarse.

Con 92 viñas certificadas bajo el Código de Sustentabilidad del Sector Vitivinícola Chileno, que en conjunto representan más del 80% de las exportaciones de vino embotellado, la sustentabilidad se consolida como parte relevante de la forma en que el vino chileno enfrenta los desafíos actuales de competitividad. El desafío ahora es seguir ampliando esta comunidad e incorporar a nuevas empresas que quieran avanzar y demostrar su desempeño ambiental, social, de gobernanza y económico.

La sustentabilidad dejó de ser únicamente una aspiración para transformarse en un aspecto cada vez más presente en las decisiones de consumidores, clientes e importadores. Los mercados demandan información verificable sobre cómo producen las empresas, cómo gestionan sus impactos y qué avances concretos están realizando. Para la vitivinicultura chilena, responder a estas expectativas representa no solo un compromiso con su entorno, sino también una oportunidad de fortalecer su posición en los mercados.

En ese escenario, el Código de Sustentabilidad del Sector Vitivinícola Chileno entrega a las viñas una hoja de ruta común para ordenar su gestión, identificar oportunidades de mejora y avanzar de manera progresiva hacia mejores prácticas. Su enfoque considera las distintas dimensiones de la sustentabilidad a lo largo de la cadena de valor y permite que los avances puedan ser evaluados y respaldados mediante un proceso de certificación.
Pero las exigencias también cambian, y el estándar debe evolucionar con ellas. Actualmente las empresas están implementando la versión 5.2 del Código, que incorpora y profundiza temas que están marcando la agenda de la vitivinicultura, entre ellos las practicas regenerativas, biodiversidad, economía circular y cambio climático. La actualización permanente permite que el estándar dialogue con los nuevos desafíos productivos, ambientales y sociales y entregue herramientas aplicables a la realidad de las empresas.

La certificación es una pieza fundamental de este proceso, porque permite pasar del compromiso a la evidencia. A través de una verificación del cumplimiento de los criterios establecidos por el Código, las viñas pueden respaldar de manera concreta sus avances frente a clientes y mercados. Este trabajo se complementa con sustainable.cl, plataforma que contribuye a visibilizar las prácticas y avances del sector y a fortalecer el posicionamiento de la vitivinicultura chilena en materia de sustentabilidad.

Alcanzar 92 viñas certificadas y una representación superior al 80% de las exportaciones de vino embotellado marca un avance importante, pero también abre una nueva etapa. La invitación es a que más viñas, independientemente del punto en que se encuentren, puedan incorporarse a este proceso y utilizar el Código como una herramienta para avanzar sistemáticamente en su gestión. Ampliar esta comunidad permitirá seguir fortaleciendo un atributo que cada vez tiene mayor relevancia para el presente y futuro competitivo del vino chileno.

Por Comunicaciones
Consorcio I+D Vinos de Chile