Mejoramiento del viñedo: el trabajo de invierno que prepara la próxima vendimia 2027
Mientras la vid atraviesa su período de receso, el Programa de Mejoramiento del Viñedo de Consorcio I+D Vinos de Chile mantiene un trabajo permanente de evaluación, seguimiento sanitario y manejo de las selecciones establecidas en INIA Hidango. Son actividades que permiten conocer mejor cada material y preparar uno de los próximos grandes hitos del Programa: la vendimia de las 50 selecciones establecidas en el Bloque Fundación.
En viticultura, el invierno está lejos de ser un período de inactividad. Es precisamente en esta etapa cuando se genera información clave para comprender cómo se comporta cada planta y preparar su desarrollo para la temporada siguiente. En el Bloque Fundación de INIA Hidango, el Programa realiza evaluaciones de las distintas selecciones, observando aspectos relacionados con su crecimiento, vigor y estructura. Mediciones como el desarrollo de los sarmientos, número de yemas, diámetro de tronco o peso de poda permiten construir, temporada tras temporada, un conocimiento más preciso sobre las características de cada material vegetal.
Este trabajo forma parte de un desafío mayor. El Programa de Mejoramiento del Viñedo, liderado por Consorcio I+D Vinos de Chile con apoyo de Corfo, busca fortalecer la base productiva de la vitivinicultura chilena a partir de plantas con alta calidad sanitaria, identidad varietal y trazabilidad. Detrás de este objetivo existe un trabajo de investigación aplicada de largo plazo que articula capacidades de viñas, universidades, centros de investigación e instituciones públicas, con el propósito de disponer de material vegetal que contribuya a establecer viñedos más productivos, sostenibles y resilientes.
Una parte especialmente relevante del trabajo de invierno es el seguimiento sanitario del Banco de Germoplasma y del Bloque Fundación. Personal del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) realiza el muestreo de material vegetal, que posteriormente es analizado por el laboratorio de análisis virológico de la Universidad de Chile, autorizado por el SAG. Estos controles permiten verificar la condición sanitaria de las plantas frente a los virus contemplados en los procesos de certificación y en el protocolo interno del Programa, resguardando uno de los atributos fundamentales del material desarrollado.
A estas labores se suma la poda invernal de las selecciones, realizada considerando las características particulares de cada una. Más que una tarea rutinaria, este manejo busca favorecer un equilibrio adecuado entre crecimiento, productividad y calidad de la uva para la la siguiente temporada. Evaluación, sanidad y manejo forman así parte de un proceso continuo: cada etapa entrega información que permite tomar mejores decisiones sobre el material vegetal y avanzar en su caracterización.
Todo este trabajo converge hacia una etapa especialmente significativa: la vendimia de las 50 selecciones establecidas en el Bloque Fundación de INIA Hidango. Será una nueva oportunidad para continuar evaluando el comportamiento de estos materiales y generar conocimiento para la vitivinicultura nacional. Porque mejorar el viñedo es un proceso de largo plazo, que comienza mucho antes de cosechar una uva: comienza con conocer, cuidar y seleccionar las plantas sobre las que se construirá el futuro del vino chileno
Por Comunicaciones
Consorcio Vinos de Chile



